martes, 7 de octubre de 2008

¿Por qué desapareció la leche?

¿Por qué desapareció la leche?

Casi ocho meses hemos estado los venezolanos soportando y padeciendo la escasez de leche: no había en los mercados, abastos y bodegas donde siempre hubo. En estos días se empieza a notar una mejoría. El fin de semana, Pueblo en Revolución realizó un recorrido por el mercado de Catia y verificó que los buhoneros y algunas tiendas ya tienen leche. Poco a poco vamos volviendo a la normalidad. Sin embargo, todos tenemos derecho a saber por qué desapareció la leche y los medios no informan, o informan cosas distintas. Acá recopilamos una explicación, resumen de las muchas explicaciones más serias y documentadas que se han publicado en el mundo (porque si nos conformamos con las explicaciones de los medios venezolanos, mi llave…).

Equipo Pueblo en Revolución

Por mucho que quieran echarles la culpa a Chávez y al Gobierno, el problema empezó a detectarse hacia el mes de mayo de 2007, y no fue en Venezuela sino en Europa. Pero primero vamos por partes, para que se entienda.
Desde hace años hemos sabido aquí en Venezuela en qué consiste el acaparamiento, cuándo y quiénes lo aplican. Desde siempre los grandes empresarios, productores, distribuidores y hasta algunos pequeños vendedores han “escondido” los productos, a veces para presionar jugando a la escasez y removiéndole la rabia al pueblo, y a veces para esperar un aumento de precios y así poder sacarlos a la venta con precio nuevo. El 27 de febrero de 1989 fue una ocasión muy dolorosa para que la gente descubriera en los depósitos y almacenes de los supermercados mercancías que hasta el día anterior se le había negado: toneladas de leche, café, azúcar. En 2002 y 2003 pasó algo parecido, pero más descarado: los acaparadores dijeron a todo gañote que no venderían más comida hasta que Chávez no renunciara, y ya sabemos en qué paró esa payasada. Ahora, entre 2007 y 2008, pasó o está pasando algo un poco distinto. Un poquito nada más. Pero hay que meterle el diente para que se entienda mejor.
Vamos con un ejemplo. Imagínese que su familia antes se tomaba un litro de leche y de pronto ahora se toma dos litros. Eso no va a vaciar los estantes de la panadería o el abasto donde usted compra, porque resulta que en su barrio viven otras 200 familias y ninguna toma leche, o toma muy poquita. Pero de repente el barrio completo se desata y cada familia empieza a tomarse diez litros. Entonces el Portu sí se empieza poner los patines. Primero estará muy contento, cómo no, porque empezará a vender como nunca antes. Pero después se encontrará con que el lechero ya no puede venderle 100 litros de leche sino 50. Y entonces usted, que no puede estar todo el día metido en la panadería esperando la leche, empieza a sentir que le falta.
Algo parecido le pasó al planeta tierra el año pasado. “El Diario Montañés”, de España (allá estaban preocupados, no por la escasez sino por los precios de la leche), publicó en agosto de 2007 un análisis en el cual se lee esto: “…el problema mayor que se tiene en la actualidad es que la leche a nivel mundial es muy escasa, debido a que el país que garantizaba el producto en los mercados internacionales, Nueva Zelanda, firmó un contrato de suministro por 20 años con China, nación con un crecimiento vertiginoso cuya población superior a las mil trescientas millones de personas, consume casi todos los productos agropecuarios que anteriormente formaban parte de los excedentes disponibles en los mercados internacionales”.
Dice la BBC de Londres que, de acuerdo a la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), el consumo de leche en China aumentó de 26 kilocalorías por persona en 2002 a 43 en 2005, y esa cantidad se duplicó en 2007.
Un periódico chileno llamado “Diario Financiero” echa este otro cuento:
Los crecientes ingresos, desde China e India hasta América Latina y el Medio Oriente, están sacando a millones de personas de la pobreza e insertándolas en las clases medias. Junto a los automóviles con estilo y los televisores de pantalla plana, la leche es el sello del nuevo dinero, una fuente significativa de proteína que interviene fuertemente en la dieta de cualquier persona acomodada. La leche está en las fórmulas alimenticias infantiles, en los chocolates, los helados y el queso.

Ajá pero, ¿por qué en Venezuela

Aquí en Venezuela, donde los medios de comunicación culpan a Chávez hasta porque llueve y porque hace calor, por supuesto aprovecharon la situación para culpar al presidente y al comunismo por la escasez. Cuando los funcionarios del Gobierno salieron a explicar esto de la escasez mundial los rebotaban feo, se burlaban de ellos: “¿Qué tiene que ver China con Venezuela?”, decían.
Y uno casi se lo cree, de no ser porque de pronto apareció en escena, en octubre de 2007, una gentecita llamada Federación Nacional de Ganaderos (FEDENAGA), es decir, los dueños de la producción lechera en Venezuela, y reconocieron lo de la escasez mundial. Claro que cuando les preguntaron cuál era la solución echaron para afuera el chantaje: “Hay que aumentar los precios y evitar la invasión de fincas”, dijeron. Palabras textuales de Genaro Méndez: “en todos lados, tanto en los países de América como a nivel mundial la leche ha subido de precios, se ha duplicado el precio a nivel de finca, de Brasil, Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Centroamérica; eso por el incremento del precio a nivel mundial”. Y listo: ellos no producen leche porque quieren que se venda más cara.
Uno se entera de esto y provoca buscar al tal Genaro Méndez y a sus muñecos de la FEDENAGA y escupirles la cara. Y eso que parecen monjitas de la caridad al lado de sus colegas peruanos de la Asociación de Ganaderos Lecheros del Perú (Agalep): estos bichos derramaron diez mil litros de leche fresca en las calles de Trujillo (noroeste del Perú) para reclamar que los industriales aumentaran el precio en 30 por ciento. Lo justificaron así: “10 mil litros de leche derramados no son nada comparados con los 2 mil millones con los que se abastece diariamente la industria", dijo Javier Valera, presidente de la cosa esa de ganaderos.
Uno no debe extrañarse a estas alturas de estos mecanismos del capitalismo. Aquí mismo en Venezuela, cuando el gobierno de Lusinchi, los ganaderos sacrificaron 20 mil vacas jóvenes de raza Holstein porque los alimentos concentrados aumentaron de precio y no resultaba rentable eso de darles comida. La lógica del capitalismo funciona así: como ya esas vacas no les iban a generar más riquezas a sus dueños éstos prefirieron matarlas antes que dársela o vendérsela más barata a la gente que estaba pasando hambre.
Estos son los sucios que hoy quieren otra vez regresar al poder…
Para completar el cuadrito, en noviembre la Guardia Nacional detectó un movimiento poco usual de cargamentos de comida hacia Colombia, y vaya sorpresa: en esos cargamentos (que superaron en total las mil toneladas) abundaba la leche y otros productos que también escaseaban, como el azúcar y el aceite. Como si nos sobrara la comida, también nos la contrabandeaban para Colombia. Tú sabes, ese país cuyo presidente nos quiere tanto.
Tenemos entonces que el Gobierno nacional ha debido ceder para que las cosas no siguieran empeorando para los menos favorecidos. Ya hay leche y poco a poco veremos como se llenan los abastos y supermercados. Los precios no nos caerán precisamente simpáticos, pero es lo que hay: los millonarios coronan su negocio de siempre y nosotros tenemos leche al alcance. Habrá que voltear esa tortilla algún día.
Así que, mientras nos acostumbramos a que en toda guerra (como esta guerra sin cañonazos que padecemos) las partes negocian y llegan a acuerdos, haríamos bien en pensar bien en esas formas alternativas de producción y distribución más humanas y más parecidas a la nueva sociedad que queremos: ¿cómo hacer para que los alimentos lleguen a toda la población y no sólo al que puede pagarlos? ¿Cuándo vamos a caerle en serio al desarrollo endógeno, al socialismo o aunque sea a las formas cooperativistas de producción?
Lo dejamos hasta ahí y lo discutimos en la próxima.

El cuento, resumidito:

Venezuela es uno de los países del mundo que consume más leche en polvo; la mayoría la consume líquida.
Nuestro país produce la mitad de la leche que consumimos; la otra mitad tiene que importarla. Los graciosos que producen la leche en Venezuela se negaron a seguir produciendo porque la ganancia que recibían era muy poquita (para vivir en mansiones y financiar golpes de Estado hace falta mucho real).
La leche que se consume en el mundo la procesan y la venden los multimillonarios. El capitalismo impuso unas reglas de juego asquerosas pero todo el mundo las acepta sin protestar: el que consume leche es porque tiene con qué pagarla. Los pobres de América Latina tenemos que hacer magia para que nos toque algo. Qué quedará para los pobres de África…
Hasta hace poco los chinos (que ya son como 1.400 millones de personas) no consumían leche procesada (pasteurizada o en polvo), porque su historia y su cultura no les creó esa necesidad. De pronto, hacia 2006, le cogieron el gustico y empezaron a consumirla en grandes cantidades, y esto creó una escasez mundial de leche. Y esto hay que resaltarlo: la escasez no es sólo en Venezuela sino en todo el mundo.
La India y América Latina también empezaron a demandar más consumo (porque hay más gente y esa gente tiene más plata que antes).
En casi todos los países la cosa se resolvió más o menos fácil: los empresarios negociaron con los Gobiernos para aumentar los precios de la leche y listo, el que proteste se le tira la policía encima y chao pescao. En Perú, como el Gobierno no quería aumentar los precios, los ganaderos botaron en la calle 10 mil litros de leche como forma de protesta. Los ricos son así: si no se hacen más ricos vendiendo la comida que necesitamos los pobres, prefieren botarla.
En Venezuela, donde tenemos un Gobierno que caza más peleas que acuerdos con los multimillonarios dueños del negocio de los alimentos, la leche “desapareció”. Los empresarios no botaron 10 la leche en el piso como en Perú, pero no quisieron producir la leche necesaria. Todo porque el Gobierno no aumentó los precios. A los ganaderos esto les molesta. Por años se acostumbraron a una mantequillita en la cual ellos tienen que ganarle más del triple, el cuádruple o el mil por ciento a todo, porque si no, no es negocio para ellos. ¡Sabroso, carajo!
El presidente Hugo Chávez, decretó la semana pasada la creación de la Fundación Fondo Nacional para la Producción Lechera, organismo adscrito a PDVSA. La fundación se encargará de comprar, vender, importar, exportar, distribuir y comercializar productos lácteos, sus subproductos, así como obtener la maquinaria, los equipos y los insumos necesarios para el mejoramiento del rebaño bovino del país y para la más adecuada alimentación de las especies lecheras. La empresa tendrá la tarea de financiar y coordinar programas de subsidios implementados por el Ejecutivo Nacional a favor de los productores de leche.

Colombia asesina campesinos para hacerlos pasar por guerrilleros

No lo dice Chávez sino el Washington Post

Europa Press / Crítica Argentina

El periódico estadounidense 'The Washington Post' denunció hoy el aumento de campesinos asesinados por el Ejército colombiano para hacerles pasar por miembros de la guerrilla, basándose en los informes de grupos pro Derechos Humanos, investigadores de Naciones Unidas y funcionarios del Gobierno de Estados Unidos.
Según el periódico, "bajo la presión de los comandantes militares para registrar muertes en combate, en los últimos años, el Ejército ha asesinado cada vez más a campesinos inocentes haciéndolos pasar por guerrilleros".
"Hay diferentes registros sobre el número de ejecuciones extrajudiciales, como son llamadas las muertes de civiles. Pero un informe de una coalición de 187 grupos de Derechos Humanos dijo que 955 civiles murieron entre 2002 y 2007 y fueron clasificados como guerrilleros caídos en combate, un 60 por ciento más que hace cinco años en los que sólo hubo 577 muertos por las tropas", publicó el diario.
"Los asesinatos, perpetrados por unidades bajo las órdenes de comandantes regionales, siempre han sido un problema en el oscuro conflicto que ya cumple 44 años", agrega el Washington Post. Pero, añade, con la reciente desmovilización de miles de combatientes paramilitares, muchos de los cuales operaban en escuadrones de la muerte para eliminar rebeldes, los asesinatos de civiles a manos del Ejército han crecido enormemente desde 2004.
Al parecer, esta táctica habría desencadenado un feroz debate dentro del Ministerio de Defensa colombiano, entre el lado más tradicional, que aboga por el desarrollo de una agresiva campaña que se centre en el número de cuerpos, y entre los reformistas, que proponen que el Ejército desarrolle otros criterios para medir el éxito en el campo de batalla, según afirma el artículo.
En Colombia los llaman “falsos positivos”. Así entendidos, parecen una simple estadística. Pero cuando se les pone nombre y apellido adquieren dimensión de tragedia, según informa Federico Rivas Molina en el periódico Crítica Argentina. Como la del vendedor ambulante Israel Rodríguez, que el mes pasado salió a pescar y nunca volvió. Finalmente, su familia encontró el cuerpo envuelto en una bolsa de plástico y enterrado: el ejército colombiano lo había clasificado como guerrillero de las FARC muerto en combate. El caso fue revelado por el diario norteamericano Los Angeles Times. Los organismos de derechos humanos de Colombia lo integraron en el fenómeno de los “falsos positivos”. Las Fuerzas Armadas asesinan civiles, normalmente campesinos o jóvenes, y los identifican ante el gobierno como guerrilleros. La práctica es el resultado de la intensa presión por parte de Estados Unidos, principal financista de la guerra contra las FARC, para que Colombia muestre progresos. Cuando más muertos, más seguro el flujo de dinero que baja desde el norte.
La hermana de Rodríguez, Adelaida, dijo a Los Angeles Times que su hermano había servido tres años en el ejército y no era guerrillero ni simpatizaba con la guerrilla. “Nunca le hizo ningún problema a nadie”, dijo, agregando que creía que el ejército mató a su hermano para “ganar puntos”. El Observatorio de Derechos Humanos colombiano elaboró a fines de 2007 un informe basado en testimonios y documentos que estableció en 955 los casos de personas asesinadas en operativos extrajudiciales desde 2002, cuando asumió el gobierno de Álvaro Uribe. Colombia mereció por estas prácticas una reprimenda del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. En su informe del año pasado, recomendó a Uribe “revisar los parámetros aplicados para medir los resultados operacionales de los cuerpos militares y policiales para erradicar las ejecuciones extrajudiciales”. En otras palabras, lo que la ONU pidió al gobierno fue que la campaña contra las FARC y el ELN se mida en términos de desmovilizados y capturados, y no sólo de muertos.
El gobierno recibió los informes sin demasiado interés, escudado en el argumento de que la guerrilla ha asumido la nueva estrategia de decir que cualquier muerto es un falso positivo. Ante la insistencia de los demócratas norteamericanos en vincular los excesos del ejército colombiano con el bloqueo parlamentario del Tratado de Libre Comercio firmado por Uribe y Bush, Bogotá asumió algunos paliativos. Ordenó la transferencia de todas la denuncias de los tribunales militares a los civiles y una campaña interna de adoctrinamiento en derechos humanos.
El senador Gustavo Petro, del opositor Polo Democrático, aseguró que en los dos últimos años “se han presentado más de cinco mil detenciones arbitrarias por pago de informantes y han sido asesinadas alrededor de 200 personas”. La operación es simple: falsos testigos arreglados con el ejército cobran por identificar a falsos guerrilleros que son ejecutados en falsos enfrentamientos. La recompensa se reparte entre todos. Mentiras de una guerra muy verdadera.

La estrategia del rumor como arma contra el proceso

Luremis Muñoz

Es harto conocido para los revolucionarios venezolanos que el imperialismo mundial no ha cesado ni cesará en sus intentos de dar al traste con el proceso continental bolivariano puesto en marcha por el liderazgo del comandante Hugo Chávez.
Actualmente, en Venezuela se libra una lucha feroz contra las matrices de opinión generadas por los medios de comunicación privados y aliados del imperio, quienes incesantemente tratan de socavar la confianza de las bases revolucionarias y el pueblo común y llano en los dirigentes políticos que luchan a favor del proceso bolivariano; muchos de ellos, optarán por cargos públicos en los comicios a realizarse este año.
Una vieja estrategia muy bien manejada por el poder mediático ha estado cobrando una fuerza peligrosa y desestabilizadora en la población, dicha estrategia es EL RUMOR.
El rumor como arma es muy eficaz ya que no tiene control, se esparce como el fuego en montañas secas y destruye todo a su paso si no se ataja a tiempo, luego es difícil reparar el daño causado, y más aún conocer su origen.
Como seres humanos somos dados a este defecto dañino del rumor. Estos van desde los más inverosímiles y ridículos hasta simples señalamientos personales. Matrices como "el comandante pactó con la derecha", "Diosdado Cabello es corrupto", "Jorge Rodríguez traicionó al PSUV", o "el pueblo está arrecho con Chávez", "la revolución se detuvo", son lanzadas a las calles y barrios consiguiendo ecos en la sociedad.
Bajo el concepto de "derecha endógena" se acusa, difama y cuestiona a cualquier institución, líder o político de la revolución, acusándolos de actos de corrupción, traición, conspiración y pare usted de contar. Se convierten descontentos mínimos o errores del gobierno en la gestión publica en avalanchas de criticas sin asideros. Dichos comentarios están desgastando y socavando la confianza del pueblo en el proceso revolucionario y dando pie a histerias colectivas que terminan en supuestas acciones revolucionarias, algunas de ellas violentas que dañan el proceso.
La estrategia se ha convertido en un arma tan eficaz que muchos en el común del pueblo o grupos, organizaciones de izquierda, sitios web, foros de discusión, periódicos comunitarios, o simplemente por desavenencias personales o afán de figurar o llamar la atención, se han convertidos en verdaderos multiplicadores del rumor haciéndoles el trabajo a los enemigos del proceso.
"Si quieres descalificar a alguien solo "mételo en el saco de la derecha endógena" comentaba un amigo acertadamente.
Esta reflexión no intenta justificar o descalificar a nadie sino poner al descubierto una estrategia que esta siendo utilizada hábilmente por nuestros auténticos enemigos, en la cual estamos entrampados y debemos detener prontamente antes que su efecto devastador sea irreversible, logre dispersar nuestras luchas y nos haga perder de vista al verdadero adversario
Todos los revolucionarios que defendemos esta lucha, siempre debemos tener presente que este proceso no es perfecto, es y será perfectible, maleable con el tiempo y de acuerdo a las circunstancias. En esta revolución no vino un manual de instrucciones, lo escribimos nosotros, pero debemos escribirlo unidos, con humildad, sin intereses personales, ayudando al que está abajo y ¿ por qué no? al que aspira una alcaldía o al que la estructura cuartorepublicana lo ha puesto “arriba”.
No se trata de ocultar nuestras fallas, sino de seguirlas corrigiendo con críticas constructivas, fundamentadas en hechos reales y no en comentarios malsanos, comentarios que muchas veces nos tapan el bosque, el bosque de logros que hemos alcanzado en 9 años. Luchadores, recordemos que el enemigo busca desmoralizar las tropas, sólo con paciencia, disciplina revolucionaria y discernimiento lo impediremos. ¡SIGAMOS ADELANTE, SIEMPRE INFATIGABLES!

Querido Presidente

Ana Teresa Gómez (La Guara)

Aunque no suelo verte en cadenas y otras alocuciones porque me distraes mucho con tus digresiones, hace unas noches decidí escucharte completico, a propósito de la graduación de los muchachos de la Universidad Bolivariana de Venezuela.
No sabes el contento que sentí ante cada una de tus palabras y anuncios. Sin embargo, déjame decirte, querido camarada, que esta que te escribe viene de las entrañas de la U.U.UCV, primero como estudiante y después como profesional trabajadora de esa casa de estudios.
Mi hija, con apenas 22 añitos acaba de terminar sus estudios en Ingeniería Química y nunca, a pesar de tener eficiencia 1, logró entrar a las tan mentadas becas de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho. Pero no hablemos de ella, que tiene una madre que a pesar de los pesares (por los suelditos que ganamos) logró llevarla hasta donde está hoy. Hablemos de ese ínfimo porcentaje de pobres que todavía, a pesar del terrible sistema de admisión (interno y externo –del CNU-) siguen entrando a la casa vencida por las sombras. Hablemos de los Leos, venidos del 23 de Enero que le echan bolas todos los días a los estudios y al cerco del fascismo que se instaló en nuestra querida UCV.
¿Sabes una cosa, comandante? Me dolió mucho ver como tú sigues empecinado en creer que todos los muchachos de la UBV, sólo por estudiar en ella, son revolucionarios a toda prueba. Probablemente algunos te hayan dicho que eso es así. Pues déjame decirte que la experiencia propia y la de muchos que por allí han pasado como docentes, empleados y estudiantes, es radicalmente diferente a la que tú tienes. Allí hay cientos de muchachos que no marchan con los manos blancas por miedo, ¡pero cómo quisieran estar en los acticos convocados por los Nixon, Goicocheas y caraslindas de la Católica!
Me duele mucho más cuando tú anuncias que vas a duplicar las becas cuando los nuestros, que se caen a coñazos todos los días y sufren hasta intentos de ser quemados vivos, siguen viviendo con bequitas de menos de 200 Bs, fuertes. Me duele cuando salen con sus títulos en la mano a pelear en el duro mercado de trabajo y tú le ofreces a nuestros chamos de la UBV trabajo inmediato sin siquiera saber si efectivamente esa Universidad, con más cambios de rectores que yo de ropa interior, son efectivamente los llamados a levantar este país y construir la Patria que todos soñamos.
Comandante, yo quisiera aunque fuera por unos instantes estar frente a ti para conversar contigo. Así como te engañaron en Quíbor (El Hato) cuando fuiste a inaugurar no se cuantos cultivos hidropónicos y la “siembra” de cabras que te metieron de otro corral, deberías saber que no todo lo que brilla es oro sólo por sacarse un título en la UBV.
Querido Presidente, ¿por qué seguir con la vieja manía de adecos y copeyanos, creyendo que sólo los ungidos Ubevistas tienen derecho al trabajo y a mayores montos en becas y puestos de trabajo. Acaso no sabes que una fotocopia, un pasaje, un desayuno, le cuesta igual al hijo de la UCV, UCAB, ULA, LUZ que al de la UBV o UNEFA? Tú mismo repites mil veces que no volverán. Yo estoy de acuerdo contigo; pero creo que no deben volver no sólo quienes arruinaron este país, sino las prácticas perversas por ellos instituidas que no permitían que quienes disentíamos o estábamos rayados por pasar unos días en ese hotel de lujo que era la DISIP, trabajáramos en las instituciones del Estado.
Comandante querido: deja el sectarismo. Que en la UCV aniden los más rancios reaccionarios de este país no te da el derecho a creer que todos los que en ella pasean sus pasos por los deteriorados y sucios pasillos y disfrutan de la obra de Narváez sean enemigos. Es más, me atrevo a asegurarte que muchos de esos jóvenes condenados por ser UCVistas han dado mayores muestras de consecuencia, coraje y valentía que los hoy protegidos tuyos.
Permite que nuestros muchachos, los pobres coleados en ese porcentaje irrisorio al que hiciste alusión, tengan las mismas oportunidades de los que ingresaron a las nuevas universidades creadas a partir de tu gobierno. Permítete una revisión seria de por qué se crearon nuevas universidades sin antes plantearse revisar el sistema de ingreso del nefasto CNU y seriamente intervenir administrativamente las Universidades. Permítete creer que en la UCV y otras Universidades autónomas siguen existiendo muchachos con sueños, esperanzas y ganas de echarle un camión de bolas a la construcción de la Patria que queremos y merecemos.

SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO

Los fundió el capital (¿o será que nacieron fundíos?)

De niña prodigio a prostituta

Sufiah Yusof deslumbró al mundo académico de Inglaterra al ingresar a en Oxford a los 13 añitos de edad. Vaya usted a saber cuántas docenas o miles de cosas le pasaron. El caso es que ahora tiene 23, se cambió el nombre a Shilpa Lee y trabaja como prostituta. Se gana con ello 180 dólares a la hora. Es la del centro, en la foto.
En su página de Internet se describe como una "sexy e inteligente estudiante" que prefiere "a los hombres mayores". Un amigo suyo, entrevistado por el periódico inglés Daily Mail, ha comentado, descorazonado: "Con su cerebro habría sido capaz de ganar todo el dinero que quisiera". Ya lo sabe: el cerebro sirve para ganar dinero. Nada más que para eso.
Su padre (el viejo gafo de la derecha), al que culpa de gran parte de sus males por haberle sometido a gran presión, está en la cárcel por abusar sexualmente de dos adolescentes. ¡Qué familia, compadre!



Científicos británicos crean
embriones humano-animal

Un equipo de científicos de la Universidad inglesa de Newscastle ha sido el primero en el Reino Unido en crear embriones híbridos humano-animales, aseguró el martes la cadena BBC. Según la cadena pública británica, estos embriones, desarrollados a partir de la inyección de material genético de células epidérmicas humanas en óvulos de vaca vaciados, sobrevivieron hasta tres días, y forman parte de una investigación sobre varias enfermedades.
Los ingleses creen que se la están comiendo, que están avanzadísimos, pero como siempre los gringos les llevan una morena: hace como 70 años crearon a un bicho mitad bestia, cuarta parte humano y cuarta parte pato, y hoy es presidente de Estados Unidos. Pero continuemos.
El experimento fue autorizado por la Autoridad de Embriología y Fertilización Humana semanas antes de que la Cámara de los Comunes vote sobre el proyecto de ley de investigación embrionaria y fertilidad, muy criticado por la iglesia católica, QUE se opone a este tipo de investigaciones porque considera que son un ataque contra los derechos humanos y pueden dar lugar a monstruosas aberraciones.
Por su parte, los científicos dicen que la creación de embriones híbridos con núcleos celulares humanos en óvulos animales (que se utilizarían para cultivar células madre y después se destruirían, sin llegar a la fase de fetos) compensaría la actual escasez de donaciones de óvulos humanos.


Resonancia magnética ¡ya!
para periodistas venezolanos

Las imágenes del cerebro de personas que están mintiendo es diferente a las de quienes dicen la verdad y es posible que éstas puedan medirse a través de la resonancia magnética, lo que supondría el comienzo del fin del detector de mentiras, según han revelado investigadores estadounidenses.
"Es posible que haya zonas del cerebro especializadas en el engaño y éstas podrían ser medidas" con imágenes de resonancia magnética (IRM), dijo en una conferencia de prensa, Scott Faro, director del Centro de IRM de la Escuela de Medicina Temple, en Filadelfia.
Sugerencia: tal como se realizan pruebas antidoping para detectar la presencia de drogas estimulantes o alucinógenas en la sangre, a los periodistas venezolanos se les pudiera obligar a hacerse una resonancia magnética. Nos ahorraríamos tanta cochinada en la prensa…

Adiós al burdel más famoso.También los recuerdos se quemaron en el Volta

M.J.

Si esta fuera una ciudad seria habría luto pleno, duelo de varios días, por el incendio que arrasó hace poco más de dos semanas con el Volta. Vaya una información para los distraídos, no caraqueños, santurrones, recatados o excesivamente decentes: el Volta fue durante casi 40 años el burdel más famoso de Caracas, privilegio que disputó durante todo este tiempo con El Cazador, el Tiburón, el Sava, el Puerta Amarilla del Nuevo Circo, el Morrison y tal vez dos más. Esos y nada más.
Caraqueño respetuoso de esa vieja tradición según la cual había que perder la inocencia con una veterana, seguramente se inició en uno de esos establecimientos. Y el que no, al menos lo oyó nombrar. El Volta es uno de los símbolos sentimentales de esta ciudad. Vivir en Caracas y no haber tenido noticias del Volta es casi tan raro e imperdonable como no saber dónde queda el parque Los Caobos, la Concha Acústica de Bello Monte, el Nuevo Circo, el estadio Universitario o las torres de El Silencio. De ese tamaño es el acontecimiento que significa para los caraqueños la destrucción del Volta.
Del resto de los burdeles, algunos tienen fama reciente, es probable que sus anfitrionas sean más jóvenes, complacientes o lozanas, pero hay jerarquías que deben respetarse. El Volta siempre olió mal, las putas (trabajadoras sexuales, las llaman ahora) tenían esa aspereza de carácter propia de las mujeres que quieren y deben agilizar los trámites y despachar rápido al cliente, tenía para los tímidos la desventaja de que estaba en un lugar muy concurrido (boulevard de Sabana Grande, llegando a Chacaíto), así que era preciso entrar y salir rápido, cubriéndose la cara o haciéndose el pendejo por si se atravesaba un conocido o una conocida; los jergones de aquellas camas chirriaban bello y los colchones dejaban siempre la sensación de que eran los mismos desde la inauguración. Había una especie de supervisora o regenta que tenía fama de dictadora: cuando ella estaba de guardia era conveniente ser eyaculador precoz, porque si la sesión pasaba de cinco minutos ya la mujer estaba instalada afuera dándole unos vergajazos horrendos en la puerta y pegando unos gritos: “Ajá, ¿y tú vas a pagar un tiempito extra o te vas a casar con ella, muchacho?”.
Y ni hablar de las enfermedades. No es que las clamidias, ladillas y gonorreas sean patrimonio exclusivo de ese lugar, pero a mí en lo particular me tocó conocer en carne propia, luego de una “visita”, el espanto de descubrirme unas arañitas diminutas ahí en esas zonas que llaman “pudendas”. Unas bichas que hacían un ruidito y que “¡Tic!” al saltar, y que tuve que aplicarles un genocidio de guerra química a base de champú Avispa y frotaciones con kerosén. Pero el Volta era el Volta y para hacerle competencia en términos de fama había que llamarse El Cazador.
Dos días después de la quemazón pasé por ahí, nada más a curiosear y a ver si encontraba quien me diera información. Encontré Me tropecé con varios clientes francamente entristecidos. En la foto puede verse un motorizado mirando fijamente aquella puerta por la que seguramente entró muchas veces. Le hubieran visto la cara… También se acercó uno al que le pregunté: “¿Y usted venía mucho por aquí, hermano?”. Él respondió: “Más o menos. Más o menos todos los días”. Y otro más jodedor me echó un chiste: el del tipo que le dijo a los panas “Voy pal Volta pa’ quemame”, y se quemó.
Abordé al vigilante. Me dijo que los dueños estaban arriba y que no estaban en condiciones de dar declaraciones. Y que las putas en pleno estaban trabajando con la competencia: El Cazador, a media cuadra.
Subí a El Cazador, y en efecto ahí había un hervidero inusual de chicas. Hacinamiento total, y algunas hablando del incendio. Cometí el error de abordar frontalmente a una de ellas y decirle que iba a hacer un reportaje. Me soltó unas lenguaradas en ese idioma sabroso que hablan estas reinas de la noche y no me dio información.
Y ¿para qué información si lo más valioso que nos deja el Volta son los recuerdos?

Héroes anónimos en las montañas de Guatopo

Gustavo Borges

Contrastando con el verde y rojo natural de las agrestes montañas de la Zona Sur de Acevedo, Parroquia Ribas, estado Miranda, un nítido color blanco de batas médicas llenó repentinamente los espacios rurales de estas comunidades campesinas, asentadas por siglos en lo que hoy conocemos como Parque Nacional Guatopo.
Un hecho histórico estaba por suceder de la mano de más de cincuenta aguerridos galenos cubanos, quienes fueron allá dispuestos a dejar su huella en los caminos y en las vidas de los habitantes de las más de 40 comunidades (600 familias, unas seis mil personas) que habitan en estas lejanías. Allí, muchos niños y jóvenes crecen sin conocer qué hay más allá de esas montañas.
Casa por casa, recorriendo caminos, atravesando ríos y muchas veces sorteando pantanales hasta las rodillas, se fue tejiendo una historia llena de vivencias y de enseñanzas tanto para los habitantes de estos sectores como para los integrantes de la Cooperativa Cafecao. Pero también para ellos, los de las batas blancas.
Uno conoce el recio vivir de la gente en esas zonas, uno ha viajado por esos caminos y está acostumbrado a ver como los vehículos de doble tracción pierden la batalla contra esa carretera imposible y contra la lluvia. Pero lo que sí no esperábamos era ver a aquellos médicos amables fajándose a despegar el barro de debajo de un jeep, como un compatriota montañero más, y ver como uno de ellos quedaba atrapado entre la máquina que se le vino encima y el terreno movedizo. Por fortuna no sufrió lesiones, pero eso me mostró con más nitidez su valor y su nobleza. Y tanta proeza para ubicar, examinar y atender a seres humanos con problemas que a los gobiernos burgueses no les interesó nunca: gente que no puede caminar, con retraso mental, un niño con hidrocefalia. Seres humanos que la sociedad de consumo decidió que eran de segunda o tercera categoría.
Misión Vida, misión genética, misión José Gregorio: a la final nunca supe el nombre correcto con que se había designado el trabajo de aquellos hombres y mujeres que compartieron con nosotros en estas montañas por más de diez días. No importa. El nombre no fue lo más importante de todo.
Lo cierto es que tenían una misión y estaban resueltos a cumplirla aun en contra de lo difícil que es el acceso e intricado de los caminos a las comunidades de la zona
El equipo de Cafecao aprendió lo que nunca había hecho con estos camaradas cubanos, que al final terminaron dándonos una lección de lo que significa el cumplimiento del deber. Sobre todo cuando esto implica salvar o dignificar la vida de los demás. De la mano con una firme resolución, no hubo impedimento, ni ríos ni caminos. Había que llegar.
Montañas, ríos, trochas de mulas, lluvia, tenían que ser sorteados y así hallar los más de 100 casos de hombres, mujeres y niños discapacitados que fueron atendidos por los médicos cubanos durante su estadía en la Zona Sur.
“Nada los inquieta, nada los perturba”: estas palabras del Comandante de los Comandantes, Fidel Castro, dirigidas a estos héroes anónimos de la humanidad, me ayudaron luego a entender lo que para mí era incomprensible al observar la voluntad, decisión y cordialidad que aun en los momentos más críticos de la misión estos camaradas mostraban a diario.
Cumplieron su misión contra todo pronóstico y sorpresa nuestra. Sé que nunca llegaré a comprender la fortaleza de alma y espíritu de ustedes, camaradas, pero entre las cosas que aprendí al compartir con ustedes fue el no sorprenderme más de lo que se puede lograr cuando el objetivo de la misión es el ser humano, es la vida, es el futuro.